domingo, 14 de diciembre de 2008

Al fin y al cabo la vida también es una fiesta.

Gracias

por decirme linda
con la mirada
o las manos

con la respiración
el suspiro
el abrazo

gracias
por casa
sin casa

por tu alboroto
dentro del mío
tu alboroto cálido
susurrado

que puedo guardar
un largo rato
sin querer irme

gracias
por un mundo que podría ser nuestro

gracias por hacerlo nuestro
cuando estás
cuando estamos

gracias por ese corazón
que tu piel deja ver
tan claramente

corazón abrumado
pero entero
tuyo

gracias por tu voz
en consonante acorde
con un tiempo
enrarecido efímero

hoy
nosotros

otra vez la lluvia
y verte dormir.

Yo, de Raúl Gustavo Aguirre

Yo reúno tus rostros tus gestos tus palabras
vivo de tus imágenes como el agua del cielo
yo te devuelvo al sol a las glicinas
al reino tuyo a tu calor
yo te desato de la noche que te olvida
te devuelvo a los días más bellos de la tierra
esta tierra que quiere ser parecida a ti

y que te necesita para maravillarme.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Mal-estar

Comer y lo que entra molesta hasta los huesos
crujir con la llegada del día o de la noche

ser otra
otra vez
sin vos
o con nada

habla mi cuerpo como un zumbido
encogiéndose o alargándose
casi nunca esto último

duelen cosas que no sabía que existían
dolés

te lo dije
dolés

será eso lo que me atraviesa impunemente
hace horas
esta tarde y esta noche

que quiero que pase
rápido

lo más rápido posible.

martes, 9 de diciembre de 2008

domingo, 7 de diciembre de 2008



Como el aire llena los espacios entre los objetos,
así la melancolía llena los intervalos entre un gozo

y otro.


Giacomo Leopardi

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Todo oh todo



Libidinizar el detalle
lo ínfimo
lo inocuo

Fetichizar el jazmín que alimenta el salón
la foto que me mandás por correo
el adorno que sostengo entre mis manos

amplificar lo invisible
entrenar la vista
hasta más no poder

Todo es grande
todo es hermoso
todo es tremendo
todo es lo peor
o lo mejor

todo es amor

vos sos todo
todo soy yo

cada partícula del universo
se vuelve un gigante
detrás de mi lupa
redonda

capaz de ver
un granito de arena

como una lámpara colgante
o una luna colgante

mi granito de arena
que me voy a guardar en el bolsillo
por un rato
a ver

si puedo
redimensionarlo
ubicarlo en un lugar propicio
donde me permita

ver la luna
de verdad.